Arquitectura griega II – La civilización minoica

En una entrada anterior hemos lanzado la hipótesis de que los órdenes griegos pueden (y tal vez deben) ser estudiados desde una perspectiva memética.

Frente a hipótesis más funcionalistas (materialismo histórico, procesualismo) que definen las sociedades como el resultado de operaciones económicas, militares y tecnológicas (reduciendo la cultura a un subproducto de éstas), la memética defiende la importancia de las ideas (memes) en la formación y desarrollo de las culturas humanas. La novedad del enfoque consiste en considerar que el éxito de una idea (por ejemplo el orden griego, o el alfabeto) no proviene de su utilidad o interés para los humanos, sino de su capacidad “intínseca” de transmitirse y permanecer en la psique colectiva. De este modo se establece una analogía con la genética: la maravillosa variedad del mundo natural no proviene de un Demiurgo; es el resultado de millones de años de evolución “ciega”; igualmente las sociedades humanas en su vastísima diversidad no han sido diseñadas; somos el resultado improbable de una evolución cultural basada en los memes.

Aplicando este razonamiento a los órdenes griegos el primer paso ha de ser esclarecer su origen, para después averiguar las características que les permitieron propagarse hasta resultar hegemónicos en la arquitectura europea.

Y para comenzar esta titánica tarea debemos remontarnos a la más profunda antiguedad, con la llegada de una tribu a las costas del mediterráneo.

Los indoeuropeos

XX siglos antes de Cristo, en el Peloponeso, ásia menor y las islas del Egeo existía una cultura agrícola, organizada en pequeñas aldeas. Dominando cada una de ellas un primitivo Megarón actuaba como asamblea y centro de redistribución de los excedentes agrícolas.

Megarón primitivo

Megarón primitivo

Era una sociedad pacífica, matriarcal, organizada alrededor de un culto a la fertilidad, en el que la la Gran Diosa Blanca, la Diosa Madre, ocupaba un papel dominante. En los 4 milenios que llevaban habitando aquellas tierras no se habían producido cambios relevantes… no estaban preparados para lo que se les venía encima…
Procedente de centroeuropa, un pueblo ário, indoeuropeo (que hablaba una forma primitiva de griego), se estaba desplazando hacia el sur. Eran muy diferentes de los helenos autóctonos (los llamados pelasgos), dominaban el caballo y el carro ligero, lo que les proporcionaba una ventaja militar decisiva; sus jefes eran caudillos elegidos entre una casta de guerreros; su modo de vida el pastoreo nómada y su divinidad principal: “*dyeus pater“, “señor del cielo y el rayo”, resulta un claro antecedente de Zeus (además de suponer el origen etimológico de nuestra palabra “Dios”)

Expansión de pueblos indoeuropeos, entre el 4000 aC y el 1000 aC - Hipótesis kurgánica

Expansión de los pueblos indoeuropeos a partir del 4 milenio – Hipótesis Kurgánika

A la izq la escritura minoica, Lineal A, no descifrada; a la dcha escritura micénica, descifrada por Ventris y Chadwick en 1952 como una forma de griego arcaico

Algunos de los invasores permanecieron en las montañas de macedonia, cuidando sus rebaños y se conviertieron en el pueblo Dorio que tendría un destacado papel más adelante; el grueso de las hordas penetró en Grecia destruyendo y saqueando los poblados que hallaban a su paso… hasta que la llegada al Mediterráneo frenó su avance.
Desde hacía tiempo las aguas del “Mare Nostrum” eran dominadas por la poderosa flota minoica con base en la Isla de Creta. Los primitivos ários seguramente se sintieron fascinados por aquella cultura tan sofisticada de comerciantes y marinos, que dominaban la escritura y construían magníficos palacios…

Creta

La cultura minoica tenía un origen muy antiguo; hacia el VII milenio AC se datan algunos poblados de chozas de madera. Probablemente formaban parte de la primera oleada de colonos que, procedentes de Anatolia, llevaban con ellos las técnicas agricolas y  la cerámica. En cierto sentido eran similares a los agricultores de la grecia continental, pero la talasocracia cretense era una cultura singular; apoyados en su dominio de la navegación que les permitía proveerse de pesca y comerciar con Egipto y Sumer, fueron capaces de evolucionar desde las aldeas, a las jefaturas y más tarde, a una confederación de ciudades estado, que mantenía controlado todo el mediterráneo oriental.
La organización política no queda muy clara; Creta es un isla muy agreste, con cumbres que superan los 2.000m y las comunicaciones entre los valles son difíciles; lo más plausible es que las diferentes ciudades conservaran una importante autonomía. Aunque quizá nunca existió un “rey” o “reina” de los cretenses, si que parece que la ciudad y el palacio de Knossos, tenían un estatus especial en la sociedad minoica.

Área de Influencia de la talasocracia minoica

Área de Influencia de la talasocracia minoica

Cuando Arthur Evans, a principios del s.XX, comenzó a a sacar a la luz las maravillosas ruinas de Knossos, una de las cosas más sorprendentes resultó ser que no aparecieron murallas o fortificaciones por ningún lado; posteriormente los trabajos arqueológicos en otras zonas de la isla:  Festos, Maila, Hagia Triada… dieron el mismo resultado: las edificaciones cretenses no son bastiones o acrópolis; son palacios, abiertos y accesibles por todos sus flancos.   Tampoco hay registro arqueológico de ningún tipo de armas; ni espadas, ni escudos, armaduras o lanzas [1]: al parecer la cultura minoica desconocía lo que era la guerra y no consideraba necesario protegerse ni de amenazas exteriores, ni  de revueltas internas.

knossos-reconstruction

Reconstrucción del palacio de Knossos, abierto al territorio por todos sus flancos

Mycenae_Palace_Reconstruction

La ciudadela de Micenas, una fortaleza rodeada de imponentes murallas

Esta característica resulta aún más sorprendente si consideramos que en los demás pueblos del mediterráneo: Egipto, Hattusa, Sumer, Micenas… la guerra, la esclavitud y la desigualdad social habían sido los pilares necesarios para el nacimiento y desarrollo del estado [2]
En efecto en las regiones antes mencionadas el crecimiento de los asentamientos humanos viene de la mano de la aparición de una casta dirigente, apoyada con frecuencia por un ejercito profesional y una religión organizada que provee de mitos que justifiquen el reparto desigual de los recursos. Las evidencias arqueológicas en estos estados primitivos revelan enterramientos fastuosos, abundancia de armas y por supuesto enormes templos, fortalezas y murallas.

Entonces, ¿que hace especial a la cultura cretense?

Existen tres factores, a mi juicio, determinantes:

Por un lado su poderosa flota (más comercial que militar)  y estratégica posición en el centro del mediterráneo pueden haber sido protección suficiente ante enemigos exteriores; la agricultura y ganadería producían abundantes excedentes, sobre todo vino y aceite, que las redes comerciales se encargaban de intercambiar por materias primas de las que la isla carecía, produciendo una abundancia material que se extendió durante largos periodos, anulando las tensiones internas.

Otro factor diferencial, muy evidente al estudiar el arte minoico, es la presencia de la mujer como ciudadano de pleno derecho, en pie de igualdad con el hombre, probablemente controlando el poder religioso y según algunos autores el político.
El historiador Bernardo Souvirón en su libro “Hijos de Homero”, sostiene que la sociedad minoica representa una “cultura de la paz” y que ello es debido principalmente a la presencia de la mujer en política; contrapuesto a ésta, la sociedad micénica es la “cultura de la guerra”, profundamente machista y en la que la mujer se ve reducida al papel de fiel esposa caracterizado en la Penélope de la “Iliada”.  El triunfo de la segunda opción ha configurado un mundo machista y bélico que aún hoy percibimos como innato, cuando es únicamente cultural.

Diosa de las serpientes, figurilla hallada por Evans en el Palacio de Knossos y su moderna interpretación en los JJOO de Atenas 2004

Knossos_fresco_women

Fresco de tres mujeres, hallado en el Palacio de Knossos. La moda de los senos al aire, daría que hablar incluso hoy

Finalmente señalar que la religión minoica no parece basarse en un sistema clerical organizado. Aparentemente existe un culto a la Diosa Madre como principio creador (presente sobre todo en estatuillas)  y al toro [3], como representación de la fuerza (visible en los frescos y en la decoración de cornamentas tan común en los palacios). Sin embargo no encontramos grandes edificios dedicados al culto, que más bién se realizaba en cuevas o parajes naturales indicando una sensibilidad mas animista que religiosa.

Fresco del Santo del Toro en el palacio de Knossos, con una reconstrucción muy plástica

Fresco del Santo del Toro en el palacio de Knossos: en las taurocapsias, asociadas a un muy antiguo culto mediterráneo, hombres y mujeres participaban por igual

En cuanto a la arquitectura, que, aunque a veces no lo parezca, es el tema principal de este blog, creta alcanzó un nivel extraordinario.
Para comprobarlo debemos viajar 35 siglos al pasado para visitar:

Knossos

Los grandes palacios aparecen en Creta en una época que se conoce como “Minoico Medio” entre 2.600 y 1.600 AC, al final del periodo una serie de terremotos afectan la isla y destruyen casi totalmente las edificaciones. Sin embargo la tragedia no afecta a la economía minoica que se recupera con gran rapidez y levanta unos palacios aún más grandes y lujosos. El mayor de todos ellos, quizá el centro político de toda la sociedad minoica es el gran palacio de Knossos y decimos grande con propiedad, porque ocupaba más de 24.000 m2 y tenía cerca de 1.300 habitaciones; destacando entre todas sus piezas el majestuoso patio central de 25x50m

Palacio de Knossos – s XVI AC

Para no aburrirnos con una exposición detallada de sus complejidades lo mejor será que veamos el siguiente video:



Los minoicos eran grandes viajeros y comerciantes; sus contactos con Egipto están ampliamente documentados, pero no debemos buscar los antecedentes de la arquitectura cretense en el pais del Nilo; el germén de sus palacios parece encontarse en la ruta que viaja hacia el Oeste; pasando por Hattusa y Beycesultan en Anatolia y Mari en Mesopotamia.

El Mediterráneo oriental, sXX AC

Los palacios “orientales” una distribución orgánica ordenada mediante patios

Frente al edificio como una realidad con un orden propio, artificial, separado de la naturaleza, que apreciamos ya en los templos egipcios como Karnak o Luxor, en los palacios cretenses y anatolios, prevalece un concepto más primitivo, una disposición más libre y orgánica de las estancias, agrupadas comunmente en torno a patios y que responden únicamente a criterios de funcionalidad. No existe un esquema previo que ordene el conjunto y regule el modo de adicionar nuevos elementos.

Egipto, Templo de Luxor, sXV AC, una disposición ordenada, basada en la axialidad

Sin embargo la libertad formal en planta no implica falta de cuidado en el diseño de las fachadas, muy al contrario en Knossos se encuentra la primera utilización sistemática de la columna como elemento compositivo básico de un edificio. Si bien es cierto que en Mesopotamia y Egipto se había empleado la columna con profusión, en estos territorios escasean los árboles y los materiales de construcción eran el ladrillo y la piedra; por tanto sus columnas eran muy masivas y no tenían realmente un significado propio, separado del cerramiento.

Es en Knossos, dónde la columna, con capitel y basa, con su entablamento completo y su enigmática éntasis inversa tallada en madera prefigura lo que siglos después será el gran triunfo de la arquitectura griega: El orden basado en la columna.

Reconstrucción de una de las fachadas del patio del Palacio de Knossos

Columnas en el Patio  La gran escalera

El orden Minoico

A estas alturas resulta difícil ocultar mi admiración por esta cultura olvidada y su arte, tan lleno de vida y movimiento, pero a la vez dotado de una serenidad difícil de igualar.

El Megarón de la Reina

La Sala de las Hachas

Pero, una gran tragedia acechaba al pacífico pueblo minóico. Hacia 1.600 AC, un volcán que dormía bajo la isla de Thera, despertó con la erupción más potente de los últimos 10.000 años en el Mediterráneo[4]. Situada unos 100km al sur, Creta se vió directamente afectada por el tsunami que destruyó sus puertos y su flota y por la nube piroclástica que incendió los campos y arruinó las cosechas…

La isla de Thera, con el gigantesco cráter de la erupción en su centro

Durante mucho tiempo se creyó que éste era el trágico final de la civilización; sin embargo las mejoras en la datación arqueológica han revelado que la destrucción de los palacios y ciudades no fue simultánea sino escalonada a lo largo de varias décadas. Los asentamientos se fueron abandonando y solo Knossos, parcialmente quemado; siguió habitado algún tiempo más. Según parece la erupción y la subsiguiente época de escasez fueron los detonantes de una guerra civil entre las ciudades minoicas, que dejaron atrás, sus tradiciones de paz y fraternidad. Ajenos a las artes de la guerra los gobernantes de Knossos pidieron ayuda al pueblo más beligerante del mediterráneo… de este modo las tribus micénicas entraron en Creta y en pocos años asumieron el control.
La isla, bajo el yugo aqueo, nunca recuperó su esplendor… Una nueva potencia: el mundo micénico controlaba ahora el mediterráneo.

NOTAS
[1] Algunos autores como Phillip de Souza en su libro “La guerra en el Mundo Antiguo”, han criticado la imagen “pacifista” de la cultura minoica. De hecho sí se han encontrado espadas, escudos y yelmos en inhumaciones del periodo, pero en un número ridículamente pequeño frente a los hallazgos en las tumbas micénicas. También son muy comunes uno puñales de doble filo que podrían tener una función simbólica, puesto que se han encontrado figurillas de arcilla que los llevan a la cintura. No se puede descartar que estos cuchillos se emplearan en sacrificios humanos como los del
Templo de Anemospilia
[2] Según Marvin Harris, Robert Carneiro y otros antropólogos las condiciones necesarias (y tal vez suficientes) para que una sociedad tribal aumente su grado de complejidad hacia una jefatura y posteriormente un estado, son únicamente tres:
Un sistema de producción (de alimentos o bienes) “intensificable“. Por ejemplo, la caza es un sistema no intensificable, ya que un aumento de la presión cinegética lleva al agotamiento de las especies que habitualmente se cazan. La agricultura y la ganadería son fácilmente intensificables: la mejora en las técnicas de laboreo y regadío, la selección genética de especies, o simplemente la ampliación de áreas de cultivo puede incrementar enormente la producción.
La aparición de excedentes lleva aparejado la necesidad de almacenarlos y gestionarlos en épocas de escasez; así surgen los “grandes hombres”, los primeros jefes, que no tienen en realidad poder sobre sus vecinos pero que cuentan con gran prestigio y por ello se encargan de la gestión de los graneros…
– Para que los cabecillas se conviertan en auténticos caudillos, necesitamos la segunda condición:  Los alimentos almacenados (bien sean productos agrícolas, o proteinas “vivas” en forma de ganado) deben resistir largos periodos (en general más de un año) sin estropearse. Si esta premisa no se cumple, pueden darse hambrunas cuando los almacenes están vacíos, y el líder no podrá apaciguar a sus súbditos. El ejemplo clásico de este dilema es el Hawai precolonial, con sus cultivos de ñame, batata y taro que sólo podían almacenarse unos meses; y no permitieron la aparición de un estado unificado por la constante presencia de sublevaciones y traiciones. Si por el contrario los alimentos son duraderos (cereales, aceite, leguminosas), los “grandes hombres” evolucionan desde la gestión y redistribución comunal, hacia la propiedad privada de los excedentes, generalmente apoyados en su indebida apropiación, por dos nuevos clases sociales: el clero y el ejército. Llegados a este punto las sociedades se hacen más y más desiguales, hasta el punto de que puede aparecer la esclavitud; muchos campesinos han de trabajar incansablemente para alimentar una casta de orondos dirigentes que se proclaman descendientes de los dioses… algunos de estos campesinos pueden plantearse emigrar hacia tierras más libres…
– para que esto no ocurra debe aparecer la última condición:  la circunscripción (en la expresión utilizada por Carneiro)  que significa que las gentes se encuentran “circunscritas” a un área determinada y no pueden abandonarla, bien sea por características geográficas (como en Egipto, un oasis lineal rodeado de desiertos), tecnológicas (como en Mesopotamia, dónde los cultivos necesitaban sofisticados sistemas de drenaje y riego, construidos por el estado) o etnográficas (otras tribus o pueblos hostiles).
En presencia de estas tres condiciones, aparecen los estados, siendo el reparto desigual de la riqueza su característica social mas relevante y la guerra el principal mecanismo de unificación y expansión territorial.  Otros antropógos han criticado este esquema por simple y señalado que la cultura de Harappa, y otros estados africanos y polinesios no se ajustan al modelo.  El caso minoico tampoco encaja en la teoría, ya que cumple perfectamente las tres condiciones (agricultura mediterránea en una isla) y sin embargo no hay señales de religión organizada ni de conflictos bélicos; siendo hasta dónde se sabe, la estratificación social mucho menos acusada que en otros casos.  Hasta el momento, la singularidad de la cultura minoica continúa siendo un misterio.
[3] El culto a la diosa madre y al toro es antiquísimo, las primeras evidencias se encuentran en la cultura de Mureybet, seis milenios AC.
[4] La erupción del Santorini expulsó a la atmósfera más de 60Km3 de roca, aproximadamente 10 veces más que la del famoso Krakatoa.  Para algunos autores, en esta catástrofe y el últerior derrumbe de la cultura minoica se encuentra el origen del moto de la Atlántida.

BIBLIOGRAFÍA MUY BÁSICA
– “El Pensamiento Arcaico” Jesus Mosterín
– “Hijos de Homero” Bernardo Souvirón
– “El mundo Micénico” John Chadwick
– “Arquitectura Griega” Roland Martin
– “Historia de la Arquitectura I” Spiro Kostof
– “Grecia. De Micenas al Partenón” Henri Stierlin

4 pensamientos en “Arquitectura griega II – La civilización minoica

  1. ¡Excelente! Ojalá pudiese encontrar en la red muchos más textos así de claros y concisos, con una correcta redacción en la cual una idea nunca se repite, sino que mantiene un muy bien definido hilo conductor. Incluso las ilustraciones, imágenes, fotografías y videos han sido seleccionadas cuidadosamente para servir explicativamente al texto.

    Es el autor una persona con un pensamiento claro y ordenado, y que disfruta una explicación completa y redonda, sin importar la extensión.

    Ello hace muy valioso su trabajo, y yo le alentaría para que continúe investigando y escribiendo; el ensayo puede ser un campo muy fructífero para el autor, si no es que ya lo es.

    Mi recomendación sería, en este tenor, que complementara su actividad principal con su capacidad para la expresión escrita, es claro que lo disfruta.

    Otros medios de expresión artística contemporánea pueden enriquecer su visión y lograr resultados que alcancen a mayores públicos.

    Mi sugerencia al respecto sería buscar colaboración de profesionales en otras disciplinas, principalmente cine y animación y música, pues con su ayuda podría llevar hacia otro campo sus investigaciones, desarrollándolas más, y lograr desde documentales de gran calidad hasta apasionantes obras que pudiera ofrecer a cadenas de televisión, o participar en festivales de cine.

    Tal vez le parezca que exagero. No lo creo. Sólo espero que le sea de utilidad esta opinión.

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